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miércoles, 23 de noviembre de 2011

La privatización de la enseñanza. La obsesión por privatizar la educación no es privativa de un solo partido político


JOSE MANUEL Chapado 23/11/2011

La educación pública es universal y gratuita y garantiza el acceso democrático a la educación como base fundamental del desarrollo social y económico del Estado. La educación privada, por el contrario, es elitista y discriminadora al reservarse el derecho de admisión, por lo que bajo ningún concepto debería ser subvencionada.

Es imperativo que la sociedad conozca dónde se invierte el dinero público, y más en momentos en los que se plantean recortes severos en las administraciones públicas y en el mantenimiento de los servicios esenciales de atención ciudadana.

La obsesión de privatizar la educación es universal, tanto en las comunidades regidas por los populares como las gobernadas por los socialistas o los nacionalistas; en consecuencia, la escuela pública pierde peso frente a la privada. A lo largo y ancho del Estado, comunidades de uno y otro signo político subvencionan con dinero público centros privados y venden, a veces, cuando no regalan, a precio de saldo y sin ningún pudor terrenos públicos para la construcción de colegios privados.

XLOS NIVELESx educativos preuniversitarios en España se imparten en tres tipos de centros educativos: públicos, privados y, un tercero híbrido, privado-concertados (empresas privadas sostenidas con fondos públicos). La educación pública es la única que garantiza la educación igualitaria a todos los ciudadanos, sin exclusiones; la educación privada funciona como lo que es, un negocio y, por tanto, otros imponen sus propias normas; la educación concertada, sin embargo, pretende establecer criterios de funcionamiento del sector privado (por ejemplo, reservar el derecho de admisión de alumnos) pero con dinero público, lo que es un insulto a la ciudadanía al desviar parte de sus impuestos para subvencionar centros educativos privado-concertados, que establecen criterios sui generis a la hora de seleccionar alumnos y profesores y que funcionan con el fin de cualquier empresa: el beneficio.

Podemos concluir que con dinero público se está sosteniendo infinidad de centros privados a través de la concertación, o, dicho de otra manera, el gobierno paga los sueldos de los docentes que trabajan en centros concertados sin intervenir en la selección de personal, como hace en los centros públicos a través del concurso-oposición.

A la luz de los datos publicados por las distintas administraciones, el 85% del profesorado de la enseñanza privada, trabaja, realmente, en centros concertados. Podemos establecer el mismo porcentaje para los alumnos matriculados en centros privados.

Si los centros concertados se privatizaran (dejando de percibir subvenciones), estimamos que por ejemplo, como mínimo, el 20% de sus alumnos se trasladarían a la pública. Este trasvase generaría necesidades de profesorado que las administraciones tendrían que proveer mediante convocatorias de oposiciones, con un incremento de empleo público en el sector de enseñanza.

El hipotético trasvase, del 20% de alumnos de la privada a la pública, no tendría incidencia en la privada en el profesorado, pero bajarían las ratios (una media de dos alumnos por aula). Tendríamos una cifra estimada de 131.044 docentes en la educación privada, con un coste anual de 5.554.607.728 euros. Con el incremento del 20% se calcula un aumento de 25.161 docentes en la escuela pública, con un coste de 1.029.121.866,40 euros (fuente INE de datos de personal contratado en la enseñanza privada). De estos datos se desprende que el ahorro anual estimado por la privatización (hipotética) de la enseñanza concertada sería de 4.525.485.862 euros.

El Estado garantiza la enseñanza pública, gratuita y universal para todos los ciudadanos, por lo que es un contrasentido pagar a una empresa privada para que asuma competencias que ya están asumidas por la red de centros públicos (la concertación sólo estaría justificada allí donde no llegara la educación pública o como complemento de ésta).

Los ciudadanos que renuncian voluntariamente a un servicio público determinado que el Estado les ofrece gratuitamente y prefieren acudir a un empresa privada en busca de ese mismo servicio han de costeárselo de su bolsillo, al igual que ocurre en el resto de los países de la UE y en otros ámbitos de nuestra sociedad. No es posible que se incrementen las subvenciones por conciertos educativos ni que la inversión en la enseñanza privada-concertada aumente curso a curso y que la inversión en la educación pública haya disminuido. No es justificable ni defendible que los centros públicos sean mutilados, discriminados sin medios suficientes, y último refugio de alumnos que no pueden acceder a la privada-concertada por cuestiones económicas o porque no son aceptados, en base a no sabemos qué criterios. O quizás sí.

Los centros públicos no pueden convertirse en guetos educativos ni la sociedad española perder la posibilidad de un futuro mejor. Para todos, ojo.


Noticia original del Periódico Extremadura


sábado, 10 de mayo de 2008

A LA ESPERA DE LA LEY DE EDUCACIÓN DE EXTREMADURA

Como me han publicado hoy un articulo de opinión en el Periódico Extremadura aprovecho para poner la versión integra de dicho artículo en el blog, pues que como ya sabéis el problema que tiene la prensa escrita es la limitación del espacio disponible para publicar. Existe la posibilidad de dejar un comentario sobre el artículo y parece ser que los de siempre, los que intentan que no avancemos en Extremadura aprovechan para tirar sus "chinitas". Lógicamente hay cosas que han debido ser recortadas, comprimidas o eliminadas. Por cambiar, está cambiado hasta el título:


A LA ESPERA DE LA LEY DE EDUCACIÓN DE EXTREMADURA

Leges firmantur cum moribus utentium aprobantur

(Las leyes consiguen tener vigencia cuando son aprobadas por la costumbre de los llamados a cumplirlas)

La educación ocupa un lugar destacado en el contexto sociopolítico de los pueblos. De eso nadie duda. Es la política educativa de un país o de una comunidad la que determina las líneas generales del sistema escolar propio, dejando claro una consideración: los centros escolares no han de ser nunca lugares de dialéctica política. Para eso hay otros foros más adecuados.

La reflexión anterior viene al hilo de la comparecencia de la consejera de educación en la Comisión de Educación de la Asamblea de Extremadura para exponer las líneas estratégicas de su departamento, entre cuyas actuaciones más llamativas destaca la aprobación de la Ley de Educación de Extremadura.

Para nuestra consejera “la educación extremeña se ha convertido en referente para otras comunidades e incluso para otros países”, y añade que “una vez alcanzada esta madurez educativa” ha llegado el momento de “asentar un modelo educativo propio” que reconozca derechos como el uso de herramientas tecnológicas en el proceso educativo o el derecho de los ciudadanos extremeños a recibir una educación a lo largo de su vida. De momento nada que objetar. Pero creemos que le faltan muchas cosas, y de más trascendencia, a ese modelo que propone la consejería.

España no dedica a la educación lo que debiera dedicar, ni Extremadura tampoco. Sólo cuando los recursos permiten una adecuada y correcta planificación podemos decir que se apuesta decididamente por la calidad de la educación.

De todos es sabido que quienes mejores resultados obtienen en el informe PISA 2006 son los países que trabajan en serio por dignificar la labor del profesorado. Aquí en España, por ejemplo, Castilla-León –la comunidad con el sistema educativo más equitativo del país- alcanza niveles de igualdad muy cercanos a los finlandeses (sí, perdonen, otra vez Finlandia). Pero no hay que llamarse a engaño: el mérito es del profesorado y de las familias, que trabajan en estrecha colaboración. Aquí, en Extremadura, y por las medidas que últimamente se están tomando, la culpa de los malos resultados parece que siempre recaen sobre el profesorado, con una total falta de autocrítica por parte de la administración educativa que como solución siempre plantea la misma: el aumento de las tareas y el horario que deben afrontar docentes y discentes.

Decía John Boorman[1] que el progreso sólo se consigue abriendo los brazos al progreso continuo. Y esa ha de ser la filosofía que impere en la próxima ley de educación. Una ley plural, de consenso y abierta a todos los estamentos de la comunidad educativa.

El sindicato P.I.D.E. apuesta por un acuerdo lúcido y unánime y en el que no quede nadie fuera. Aunque nuestra consejera se ha puesto ya la venda en los ojos al reconocer “que no aspira a lograr la unanimidad pero sí a una base común estable”, creemos que se debe confiar más en nuestros conciudadanos y sus representantes, por el bien de nuestro sistema educativo.

Se anuncia también para el próximo curso la puesta en marcha de un Plan de Éxito Educativo y que se articula en siete líneas estratégicas, a saber:

  1. Modificar la imagen y el discurso social sobre la educación.
  2. Intervención educativa para mejorar los resultados de los alumnos.
  3. Incrementar la motivación del alumnado mediante iniciativas metodológicas y organizativas.
  4. Centros públicos atractivos para las familias.
  5. Mayor autonomía de los centros.
  6. La educación es un compromiso social.
  7. Apoyo y reconocimiento a la labor docente.

Además de todo ello, se crearán los distritos educativos y la Agencia de Evaluación Educativa. Como ven ustedes, muy completo.

Nosotros echamos en falta una medida imprescindible para todo esto: dotación presupuestaria. Dinero y más dinero, que viene a ser la madre del cordero.

Para el Sindicato del Profesorado Extremeño las medidas arriba mencionadas nos parecen un tanto ampulosas y vacías de contenido porque esquivan la realidad que vivimos. Nos referimos al fracaso escolar.

Para paliar este mal endémico que sufrimos, el sindicato P.I.D.E. aporta algunas soluciones que, de lege ferenda, verdaderamente contribuirían a la mejora del éxito educativo y que se concretan principalmente en los siguientes puntos:

  1. Disminución generalizada de la ratio, mediante una distribución mayor de profesores para un menor número de alumnos (las pretensiones de la Ley de Educación de Andalucía son reducir de 25 a 20 en colegios y de 30 a 25 en institutos).
  2. Aumento en horario lectivo de los desdobles y refuerzos generalizados en todas las asignaturas, ya sean instrumentales o básicas.
  1. Es necesario un mayor esfuerzo presupuestario con el aumento de financiación de la enseñanza pública con relación a la concertada y privada.
  2. Homologación salarial con el resto de comunidades y cláusula de revisión salarial.
  3. Estabilidad del profesorado interino. Lo que redundaría en una segura educación de calidad.
  4. Disminución gradual del horario lectivo para docentes con más de 50 años.
  5. Aumento de la red de centros públicos y que sea asumida en su totalidad por la Consejería de Educación.

El sindicato P.I.D.E. no quiere, y haremos lo posible por que así sea, que la futura ley de educación extremeña sea una ley de partido, ni de gobierno, ni de todas las fuerzas políticas. Creemos que debe estar toda la sociedad extremeña. Nos gustaría que la ley no sólo aporte prestigio político sino también prestigio docente, que sea una ley práctica y que no termine con la Enseñanza Pública (como la Ley de Educación de Cataluña, al convertir los centros públicos en “centros de acogida de alumnos con necesidades especiales”) porque el resto de alumnos han migrado a la enseñanza privada y concertada.

Apostamos por la definición de un modelo educativo extremeño consensuado entre todos: partidos políticos, organizaciones sindicales, asociaciones de padres y madres, movimientos de renovación pedagógica, patronales, asociaciones de estudiantes…

Que no se nos olvide el lema de los carteles que empapelan todavía nuestros centros, la educación lo es todo y es entre todos. Por último, recordar que la enseñanza es uno de los puntales sobre los que se asienta toda sociedad. Es de importancia capital para ésta que su sistema educativo sea base de una sociedad libre, solidaria y crítica -capaz de resolver sus problemas- al tiempo que culta y sensible a los problemas ajenos.



[1] Productor y director de cine británico, antiguo jefe de la unidad de documentales de la BBC, sugiere que el pasado tiene aspectos que deben ser preservados y que los hombres están unidos por una serie de valores que hay que detectar mediante su educación.

lunes, 24 de septiembre de 2007

Cambios en el Periódico Extremadura: ¡Enhorabuena José Luis!


El cacereño José Luis Bermejo, licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid (¡Aquí no se puede estudiar dicha carrera!), ha sido redactor de la sección de Cáceres en los últimos 14 años. Ha trabajado principalmente la información municipal y está especializado en temas urbanísticos cacereños, a partir de ahora es el Jefe de Sección de Cáceres. Y lo más importante que no dice el curriculum, es una buena persona.



Me alegro mucho que la nueva línea que sigue el Periódico Extremadura busque dentro de casa lo que estaba mal acostumbrado a traer de fuera. Por cierto, lo siento por la fotografía (ya se que no te gusta) pero una vez que la publica el Periódico Extremadura...

¡Enhorabuena José Luis y a Teresa, por lo que te toca!