
Mañana se inaugura en el
Museo del Prado la exposición temporal titulada "
Patinir y la invención del paisaje", la cual estará abierta del 3 de julio al 7 de octubre de 2007. La exposición cuenta con un total de 48 pinturas,
22 de Joachim Patinir y las 27 restantes de sus precursores, contemporáneos y seguidores. La muestra permite contemplar, por primera vez de forma conjunta, la mayoría de las obras del original y desconocido autor, cuyas composiciones paisajísticas siguen sorprendiendo por su peculiar combinación de fantasía y realidad y por su lírica evocación de la inmensidad de la naturaleza.
Joachim Patinir (hacia 1485-1524) ha sido considerado desde antiguo como el padre de la pintura de paisajes. Las dos razones que justifican la importancia de
Patinir dentro de la historia del arte: la calidad individual de sus obras, y su papel dentro de la evolución de la pintura de paisaje. A pesar de este importante papel histórico, se conoce muy poco sobre su vida y su obra. Ahora el
Museo del Prado, que posee cuatro de los 29 cuadros que se pueden atribuir a
Patinir o a su taller (más que ninguna otra colección), intenta destacar su obra con está exposición
cuasi monográfica de su obra. La exposición
reune 22 de los 29 cuadros que su comisario, Alejandro
Vergara (jefe de conservación de pintura flamenca del Museo del Prado) ha atribuido a
Patinir, además de otras 27 pinturas y obra en papel de sus predecesores y seguidores, como
El Bosco,
Durero,
Van der Weyden o
Jan Van Eyck (que utilizó por primera vez elementos paisajísticos en su obra), entre otros.

En esta exposición se muestran los precedentes que permitieron a
Patinir dedicar una atención sin precedentes a la representación del paisaje, y también la enorme influencia que el pintor ejerció entre sus contemporáneos. Los cuadros de
Patinir expresan su peculiar fórmula para representar el paisaje, la combinación de lo simbólico y lo realista en sus pinturas, enmarcadas en el contexto artístico y económico del
Amberes del
XVI.
Entre las obras prestadas al Museo del Prado para la exposición figuran el
Martirio de Santa Catalina y Bautismo de Cristo del
Kunsthistorisches Museum de Viena, el
Tríptico con la penitencia de San Jerónimo del
Metropolitan Museum of Art de Nueva York, el hermoso aunque pequeño
Paisaje con la huída a Egipto del
Koninklijk Museum voor Schone Kunsten de Amberes y el espectacular
Paisaje con San Cristóbal de El Escorial.

La inmensidad de la naturaleza que
Patinir introduce en sus pinturas, unida al hecho de que suele dibujar una línea de horizonte muy alta que le deja mucho terreno para escenario en el que narrar sus historias; los azules, casi mágicos, que emplea y el realismo que demuestra en la observación de los detalles, hacen que sus obras resulten una mezcla de realidad y fantasía fuertemente evocadoras. La novedad es que utiliza el paisaje como tema principal, dejando de ser un telón de fondo. Las figuras están totalmente integradas en el espacio, de tal modo que los personajes ya no están delante del paisaje, sino dentro de él. Todavía no hay una forma clásica de representar la realidad, pero sí un canon flamenco. Son paisajes puros y estáticos.
Fue considerado un gran innovador para su época y su imaginación se ha comparado con la de otros pintores flamencos.
Según el comisario de la exposición, este pintor flamenco empleó una "estética y una belleza totalmente diferentes a las utilizadas hasta el momento", imprimiendo a su reducida obra un halo onírico y misterioso semejante a la obra del
Bosco o
Bruegel. Añade
Vergara que con una paleta en la que destacan los azules y blancos, y una sensibilidad muy diferente a la de sus coetáneos, este pintor flamenco se dedicó a retratar el mundo como "escenario del pecado", y una concepción del ser humano que simboliza "la figura pecadora en busca del camino correcto".

Concluyendo, que con los días que tenemos por delante y lo vacío que se queda Madrid en verano, haciéndola una ciudad casi habitable y humana, es un buen momento de acercarnos a la exposición de
Patinir para recrearnos con la pintura flamenca.